La noticia de la Alerta Policial “Ratuna” se extendió como un reguero de queso fundido por las fincas y explotaciones ganaderas de las comarcas de La Litera, el Bajo Cinca y el Segriá. Los cuerpos policiales, estatales y locales, se encontraban en máxima alerta, sabiendo que la invasión de “Capitán Rat” y “Gruy Ere” (su leal subalterno) no era un asunto para tomar a la ligera, más aún con posterioridad de lo sucedido últimamente en las granjas de la zona, con grandísimas pérdidas económicas atribuibles a estos molestos roedores- criminales.

La comunicación interceptada entre “Gruy Ere” y “Capitán Rat” reveló que tenían planes armonizados para colonizar nuevas granjas en las zonas del Bajo Cinca, La Litera y del Segriá. Ante la amenaza inminente para los animales albergados en las granjas, las empresas de integración y los nervios de los granjeros autóctonos, el Ministerio de Agricultura y la policía nacional decidieron colaborar estrechamente con BIOPYC, empresa experimentada y especialista en la gestión de las plagas y los animales indeseables, organización conocida por ser más astuta que ratón en laberinto, en el trato y gestión de roedores y animales perniciosos. La información proporcionada en la comunicación interceptada, y la visita de inspección realizada por personal especialista permitió a BIOPYC diseñar una estrategia precisa y eficaz para neutralizar la amenaza y prever los próximos movimientos de los enemigos dentados. Se sellaron accesos a las instalaciones, se desplegaron unos medios de monitoreo y captura nunca vistos anteriormente, utilizando cebo Gourmet Delicatessen, Portacebos de última generación, Geles y atrayentes de especial composición y en definitiva productos de difícil transcripción y pronuncia.

Gracias a la combinación de todas estas técnicas y al uso de estos esforzados especialistas, ayer en Fraga, se finalizó la operación con la captura de Capitán Rat, Gruy Ere y dos parejas más de roedores dispuestos a la colonización de granjas (a falta de confirmación de los rumores parece ser que también ha caído “Ed. Mental”, la guinda del pastel, considerado el encargado del abastecimiento de quesos de la organización roedora-criminal). Según las informaciones policiales puestas a disposición, la captura e inhabilitación de estos seis ejemplares hubieren supuesto en un solo año una población potencial de más de 1.500 roedores en la granja donde fueron atrapados.

La noticia de la captura de los hampones roedores se ha propagado como la pólvora en las zonas del bajo Aragón y el Poniente catalán, convirtiendo a BIOPYC en una leyenda en cuanto a la coordinación y ejecución del control de plagas de difícil erradicación en la granja.

A pesar del enfoque jovial que pretende el presente escrito, no es tema baladí la importancia del control de los roedores en las explotaciones ganaderas de nuestro territorio. Actualmente, se atribuyen altos valores de perdida económica en los balances de nuestras granjas producida por efecto de las plagas, identificando los siguientes puntos como los más críticos.

  • Efectos sobre la salud y el bienestar de los animales y de sus índices productivos (disminución de los índices transformación, mayor afección por infecciones intestinales y respiratorias; mayor % de bajas por explotación; disminución de la prolificidad por madre, …)
  • Efectos sobre la integridad y estanqueidad de las estructuras fijas (paredes, slats, techos, puertas, …)
  • Perdidas en material fungible (comederos, bebederos, transportes, …)

De este modo el control sobre el acceso, desarrollo y evolución de las plagas en el interior de la explotación ganadera es una herramienta imprescindible, no solo para garantizar el desarrollo y bienestar de los animales, sino para poder consolidar los objetivos económicos del negocio de la cría y engorde de animales.